José Apaza traduce en obra artística los misterios y riquezas de la gente del pueblo, acercarse a su obra es encontrar y dialogar con el alma de los hombres y mujeres, personajes con los que nos cruzamos en Ia calle y a los que puede no prestemos mayor atención, sin embargo el trabajo de Apaza nos invita a un acercamiento tanto físico como emocional. Sus propuestas están cargadas de humanismo, el hombre es su personaje principal, en sus dibujos y pinturas capta y enaltece Ia dignidad del ser humano.
En su obra se inmoviliza un instante cualquiera, presenta a los hombres en sus humildes faenas, se acerca a ellos mostrándolos en Ia ejecución de diversos oficios, toma como pretexto el objeto más simple y lo resignifica estéticamente: los utensilios domésticos, los implementos de trabajo o el objeto mas insignificante se convierte en el tema principal de su obra. Acercarnos a la obra de pequeño formato de Apaza es dialogar con el alma del retratado, es un encuentro con la profunda esencia del pueblo.
En su intenso trabajo Apaza ha logrado crear un estilo propio, un detallado realismo lo identifica, destacando el tratamiento de Ia figura humana con sus expresivos rostros que muestran siempre, en todo su detalle, una orografía facial.
Amelia Chávez Padilla