INAUGURACIÓN:La espiritualidad del campesino y la gente humilde de diversos pueblos de nuestra América, es la temática abordada por José Apaza en esta su nueva muestra individual en León. En ella expresa su visión, a manera de semblanza, de lo que ha extraído de algunas ceremonias o rituales de origen ancestral, sin una intención documental, sino primordialmente plástica.
La exposición está compuesta de acuarelas, óleos y dibujos, algunos de gran formato, dentro de una línea figurativa, en los que se encuentra como personaje principal la figura humana, sustento básico de toda su producción.
Hay un lugar que yo no sé en este mundo, nada menos a donde nunca llegaremos.José Apaza es un artista que siempre se ha mostrado comprometido con el tema, donde explora sus vivencias y emociones ante el acontecer cotidiano en la esfera de los olvidados, los segregados, los lejanos a nosotros, profundizando en una alteridad que comúnmente pasamos por alto pero alejándose de las sensaciones de condolencia, para ponderar la dignidad y orgullo en los rostros y las actitudes de sus personajes.—César Vallejo
En esta exposición Apaza ahonda en los terrenos de lo intangible, lo etéreo, lo espiritual, provocando en el espectador una identificación de lo privado dentro de lo público y lo universal dentro de lo particular, al reconocer en ritos ancestrales las mismas búsquedas, las mismas interrogantes que siempre nos plantearemos al llegar en la vida a los cruces de caminos. Gran riesgo el que asume el artista para desprenderse de un efecto documental y provocar lecturas que hagan objetiva la trascendencia del gran peso físico que tiene lo espiritual.
En estas propuestas que nos llevan al espacio de la incertidumbre y vulnerabilidad, encontramos la actitud contemporánea de la obra de José Apaza, un artista con un dominio técnico y un manejo de la figuración que fácilmente podría haber sido acogida por el canon académico, pero que es consciente de su devenir temporal y abandona los diálogos fáciles y las ofertas complacientes para ponderar lo no dicho en un mundo de imágenes unívocas y contundentes.
David Ramírez Chávez
Presidente del Consejo Directivo
Instituto Cultural de León